Esta pequena muñequita no llega a medir 12 cm. Nació con esa forma , péro con diferente texturas y colores, sin el pez y sin el pañuelo en la cabeza... quedó tiempo en un aparador de casa y siempre que pasaba por delante de ella dialogábamos. Ella me pedía cambios, y yo imaginaba algunos. Ella decía que no y yo seguía proponiendo... Hasta que un día encontré ese pez en la feria de Tristán Narvaja... Lo vi entre sus manos... Ella dijo que sí y voilá, quedó terminada. Ahora está en Ottawa. Se la regalé a Hélén con mucho cariño.
"El último don"
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